Artículo de sexología

Parejas al borde de la separación: qué evaluar

Información profesional sobre sexualidad, bienestar y vida en pareja.

PAREJAS AL BORDE DE LA SEPARACIÓN

La mayoría de las parejas con profundos conflictos juegan con la idea de la separación. Generalmente uno o ambos miembros atraviesan una etapa relativamente prolongada de ambivalencias, dudas, ambigüedades y culpas. Evalúan una y otra vez los pro y los contras de la separación y pueden quedar estancadas en ese balance. No invierten aportes positivos en la relación pero tampoco la desmantelan completamente. Hay parejas que viven juntas este proceso, otras lo comienzan a vivir cuando uno de los miembros llegó a la decisión de separarse y el otro recién se “entera”.

Para uno de ellos la relación es “insalvable” y para el otro es “viable”. Tienen que mostrar o demostrarse la insatisfacción o la importancia del vínculo. Comúnmente el miembro que es activo para la separación presenta una visión negativa de la historia de la pareja y de la relación actual: “desde la luna de miel me dí cuenta que no era para mí”, “mi familia siempre me lo dijo”. Esta visión puede estar teñida por la necesidad de la separación y no tanto por los hechos concretos vividos. Se busca un hilo conductor negativo que valide la separación.

Existen diversas maneras de resolución de este proceso, voy a enumerar las más comunes: - Dos temas básicos giran en torno a la separación: el económico y los hijos.

Estos temas pueden tener un peso determinante para la decisión y es conveniente que así sea, siempre y cuando no exista una tensión que los lleve a la violencia y/o a la enfermedad. - Algunas parejas deciden mantener el statu-quo con la esperanza que el tiempo solucione lo que ellos sienten que no pueden. - Otras se proponen alcanzar un logro o aumentar las responsabilidades para salvar la relación: hijos, casa, viajes etc. - Es frecuente que miembros insatisfechos encuentren un amor “extra pareja”que los compense del aburrimiento o desgaste y les de el empujón para abandonarla.

El tercero pone en marcha la decisión de la ruptura. Vale la pena reflexionar sobre lo vivido con la pareja: aspectos positivos y gratificantes junto con los negativos y difíciles. Tratar de considerar la relación de pareja en sí misma y no desde la óptica del impredecible tercero. La nueva relación tendrá que sobrellevar: el dolor de la ruptura de la anterior relación o la falta de estímulos que se perdieron ante la inexistencia del “secreto” . - Existen los que no se separan porque no pueden lidiar con los sentimientos de pérdida y soledad.

Eligen estar solos con el “otro”. - Hay miembros que sienten que están completamente insatisfechos y asumen los riesgos de una separación con la esperanza de vivir mejor. - Las más afortunadas resuelven la crisis y siguen adelante enriquecidas, aunque no siempre logran resolver el problema, si no que aprenden a vivir con él, resaltando lo positivo de la relación. Saben que tener una pareja armoniosa no es sinónimo de perfección, pero si que requiere de una buena predisposición:”querer estar” Muchas parejas que viven al borde de la separación concurren a terapia individual o de pareja.

La orientación más conveniente es TERAPIA DE PAREJA para que tengan la posibilidad de revisar, modificar y repensar su relación. El pronóstico es incierto pero se han dado a sí mismos y al otro la oportunidad de clarificar, ampliando la visión de ambos.

Si estas dificultades se repiten o afectan la intimidad, una consulta profesional puede ayudar a comprender el problema y trabajar recursos para la relación. Atención presencial en Buenos Aires y modalidad online.

AutoríaLic. Ana María CirioAutoría identificada en la publicación original incorporada a esta biblioteca profesional de sexualidad.