Artículo de sexología

Crisis de pareja en vacaciones: causas y recursos

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Crisis de Pareja en Vacaciones

En verano generalmente aumentan las relaciones sexuales, pues en vacaciones el erotismo y el sexo toman gran terreno. Hay más distenciones y menos grado de estrés, lo que se traduce en: mayor frecuencia de relaciones y de concepciones de bebes durante ese periodo según datos oficiales. Son muchos mitos se tejen alrededor de las vacaciones de la pareja. Afloran dichos como: “En vacaciones todo se arregla”, “necesitan descansar y volver renovados”, “necesitan unas buenas vacaciones para estar juntos y mimarse” frases como estas se escuchan a diario. Sin embargo no siempre es así, excepto que hablemos de parejas armónicamente unidas. Pero cuando la pareja es disarmónica o conflictiva, las vacaciones pueden producir distanciamiento (pues afloran los problemas).

Para hablar de la pareja y también de sus relaciones sexuales en vacaciones hay que considerar varios factores: vínculo e intimidad, edad, género, clima, espacio, compañía, estado civil, lugar, nivel económico, disfunciones y otros más.

Tomemos el factor más abarcativo: el vínculo y la intimidad en las parejas.

1) Parejas que tiene un buen vínculo: las vacaciones favorecen el acercamiento. Están más distendidos, hay más intimidad, el calor y la cantidad de tiempo libre. Los cuerpos ligeros de ropa, el estado de relajación y la desaceleración, contribuyen a este fenómeno. Por lo tanto existe una cuestión psicológica que incide en que la gente un mayor despertar sexual en el verano, pues el erotismo avanza y gana espacio.

2) Parejas que están en un momento de transición: El verano es una ayuda para favorecer el reencuentro. Es una oportunidad para mejorar, recrear el vínculo, para dar lugar al café conversador, para cultivar un clima de tolerancia y comprensión, etc. En este contexto la cama se convierte en el termómetro de las relaciones.

3) Parejas que tiene un mal vínculo: y que atribuyen la escasez de intimidad con el trabajo, el cansancio u otras excusas. En vacaciones se pone al descubierto si esto es real o no. Si el acercamiento no marcha en un momento de relax donde no hay tensiones ni estrés alguno y el problema persiste, es porque hay un conflicto que va más allá de la pareja y del dormitorio. No existe milagro vacacional que lo solucione. En este contexto afloran los problemas, no es que nacen nuevos sino que salen los tapados. Los problemas viajan con ellos y a veces se les suele agregar otros nuevos. Muchos están en ceguera y piensan que en las vacaciones se arregla todo; creen que son salvadoras especialmente si veranean en lugares o playas exóticas. Ante tal desilusión, cuando vuelven se produce un distanciamiento, regresan decididos a separarse.

Otras parejas, especialmente las que tienen más de dos ó tres hijos regresan tomando conciencia de los conflictos que arrastran y deciden ir a una terapeuta de pareja. En marzo y abril son los meses en que mayores consultan se registran.

Conclusión: La vacaciones se convierten en una gran prueba de fuego para muchas parejas; constituyen un gran desafio para quienes están atrapados por la rutina, el aburrimiento, o que simplemente no andan bien. Las vacaciones pueden producir un acercamiento como así también un distanciamiento: ella toma sol, él va a jugar al tenis… y a la noche están cansados.

Depende de cómo sea el vínculo. Aceptar y respetar al otro. Si no se respetan mutuamente, se critican y se enojan, porque uno no hace lo que el otro quiere, el fracaso esta asegurado.

Es importante empezar bien, hacer planes que contemplen el gusto de ambos y si hay problemas ver de resolverlos antes, ver como acuerdan; aceptar las diferencias y tener una relación basada en la confianza para luego salir a disfrutar del encuentro.

Si estas dificultades se repiten o afectan la intimidad, una consulta profesional puede ayudar a comprender el problema y trabajar recursos para la relación. Atención presencial en Buenos Aires y modalidad online.