Artículo de sexología

Anorgasmia femenina: por qué no llego al orgasmo y qué hacer

Información profesional sobre sexualidad, bienestar y vida en pareja.

Uno de los problemas sexuales más frecuentes en las mujeres es la anorgasmia femenina, más conocida como la falta de orgasmo. Se define como la dificultad persistente o recurrente para experimentar el orgasmo después de una fase de excitación sexual adecuada, ya sea a solas o con la pareja.

La respuesta sexual de la mujer comprende diferentes momentos, entre ellos el deseo, la excitación y el orgasmo. No alcanzar este último no impide necesariamente disfrutar de las fases anteriores; sin embargo, su ausencia puede generar angustia, temor al fracaso y, en ocasiones, la evitación de nuevos encuentros sexuales.

Tipos de anorgasmia

  1. Anorgasmia primariaLa mujer nunca ha experimentado un orgasmo.
  2. Anorgasmia secundariaLa mujer ha tenido orgasmos anteriormente, pero en la actualidad no consigue alcanzarlos.
  3. Anorgasmia situacionalEl orgasmo solo se alcanza en determinadas situaciones, mediante cierta forma de estimulación o con una pareja determinada.

Posibles causas

Causas orgánicas

Representan una proporción menor de los casos y pueden relacionarse con factores vasculares, neurológicos u hormonales. También deben considerarse los efectos de algunas cirugías, sustancias o medicamentos.

Causas psicológicas y vinculares

Son frecuentes y pueden incluir la falta de aprendizaje sexual, el desconocimiento del propio cuerpo, la depresión, el estrés, la ansiedad, los trastornos del sueño, la desconfianza, la frustración, una educación muy estricta, los tabúes, la comunicación ineficaz con la pareja, el miedo, la dificultad para abandonarse a las sensaciones o códigos morales que desalientan el placer sexual.

Estas causas no necesariamente se suman de manera lineal: pueden potenciarse entre sí.

Lo que conviene saber

El orgasmo requiere conocimiento, aprendizaje y la posibilidad de darse permiso para disfrutar sin culpa. Conocer y explorar el propio cuerpo permite descubrir zonas y formas de estimulación placenteras, que no son iguales para todas las mujeres.

Ese autoconocimiento también ayuda a comunicar a la pareja qué se necesita, ya sea expresándolo con palabras o guiando las caricias. Pedir “caricias” sin indicar el lugar, la intensidad o el ritmo puede no ser suficientemente claro.

El orgasmo femenino se produce con frecuencia a partir de la estimulación del clítoris, una zona especialmente sensible que transmite excitación al resto del aparato genital. No funciona como un botón automático: es importante aprender qué tipo de estimulación resulta placentera para cada persona.

Si las dificultades con el deseo o el orgasmo generan malestar personal o afectan la relación de pareja, pueden abordarse mediante una consulta sexológica profesional. Atención presencial en Buenos Aires y modalidad online.